10 de diciembre de 2012

VI

Un recuerdo, si tuviera que elegir tan solo uno...sería tan duro... Que prefiero no recordar. No mirar atrás.
Tan solo olvidar.

R.

2 de diciembre de 2012

V

Y pensaba que estaba de acuerdo con mis sentimientos. Pero ahora no soy capaz ni de proteger mi identidad. Tú, que vienes de fuera, me harás cambiar. ¿Extraño? Al principio. Luego me di cuenta. Es a ti a quien debo complacer. Yo mismo me he convencido de que así será. Volvemos a empezar.

26 de noviembre de 2012

IV

Hey, ¡tú! Sí, tú que estás leyendo esta entrada. ¿Alguna vez te has parado a pensar qué es para ti la amistad? ¿Alguna vez has reflexionado sobre qué tienen en especial las personas a las que consideras amigas? El torrente de gente que vas conociendo es tan potente que a penas te da tiempo a clasificarlos. ¿Es que vas a permitir que alguien decida por ti quienes van a ser tus amigos? Cuídate de qué confías a unos y a otros, porque pronto tu vida se convertirá en un quiosco donde cualquiera podrá adquirir un fascículo de tu historia.

25 de noviembre de 2012

III

Nos negamos a aceptarlo, pero los hechos no hacen más que confirmarse cada día: cuando alguien ríe, millones de personas están llorando; cuando alguien llora, millones de personas están riendo. Y es que lo que para unos es el fin, para otros puede suponer el principio. Para lo que unos puede suponer la salvación, para otros puede ser un castigo. Para que unos puedan ser felices, otros tienen que sufrir. La felicidad colectiva está mucho más lejos de lo que podríamos pensar. Me disculpo ante ti, pero gracias por hacerme tan feliz.

R.

23 de noviembre de 2012

II

Existe una corriente de sentimientos que fluye constantemente entre nosotros, de una persona a otra, sin que nos demos cuenta. Cuando dos personas se conocen por primera vez y intercambian cualquier palabra, se crea un vínculo entre estas que nunca más se podrá obviar. Así, de algún modo u otro, todos estamos interconectados en un sistema complejo de interrelaciones. Si él ríe, puede que tú también lo hagas. Contrariamente, la felicidad de este individuo puede ser la desdicha de otro. ¿Nunca habéis experimentado la empatía? ¡Qué vínculo más fuerte con esa persona! No dejemos que esa corriente se interrumpa; todos nos necesitamos a todos, todos nos ayudamos a ser un poco más felices. Y ahí es cuando entras tú.

R.