23 de noviembre de 2012

II

Existe una corriente de sentimientos que fluye constantemente entre nosotros, de una persona a otra, sin que nos demos cuenta. Cuando dos personas se conocen por primera vez y intercambian cualquier palabra, se crea un vínculo entre estas que nunca más se podrá obviar. Así, de algún modo u otro, todos estamos interconectados en un sistema complejo de interrelaciones. Si él ríe, puede que tú también lo hagas. Contrariamente, la felicidad de este individuo puede ser la desdicha de otro. ¿Nunca habéis experimentado la empatía? ¡Qué vínculo más fuerte con esa persona! No dejemos que esa corriente se interrumpa; todos nos necesitamos a todos, todos nos ayudamos a ser un poco más felices. Y ahí es cuando entras tú.

R.

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